Cosas que NO debes hacer si tenés un perfil de empresa en Redes Sociales!

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  • Estar por estar. Abrir un perfil en cualquier red social es gratis, sí. Pero no por eso tenemos que estar en todas. Cada red social tiene un público objetivo y el nuestro no tiene por qué estar en todas. Primero hay que tener claro a quién nos vamos a dirigir y en qué tono lo vamos a hacer, y más tarde identificar cuál es el lugar idóneo para hacerlo. Además, cuidar y mantener un perfil en cualquier red social conlleva tiempo y dedicación, no vale con crearlo y echarse a dormir.
  • “Ya tenemos fans, ahora a descansar”. No nos sirve de nada crear una comunidad si no vas a interactuar con ella. Muchas marcas, obtienen un gran número de fans a través de concursos o campañas pero una vez conseguidos abandonan la página. No se trata de conseguir el like del usuario, se trata de generar engagement. Hay que ser activos, actualizar la página con frecuencia y sobre todo publicar posts de calidad.
  • “Yo hablo, vos escuchas”. La comunicación debe ser siempre bidireccional. Precisamente, la naturaleza de las redes sociales radica en crear una comunidad en la que los usuarios tienen la opción de comunicarse con la marca a través de comentarios. Hay que interactuar con ellos, si no ¿qué nos aportan las redes sociales? ¿qué diferencia hay con una nota de prensa, o un anuncio tradicional?. Además, hay que estar preparados internamente con un protocolo para dar respuesta a posibles preguntas de clientes, o incluso para saber cómo gestionar las críticas y no dejar que se produzca un efecto bola de nieve. Si tenemos a un cliente descontento y además no le respondemos, su frustración irá en aumento y no sólo nos criticará en las redes, sino que contará su mala experiencia a todos sus conocidos, y no hay nada peor para acabar con la reputación de una marca como el word of mouth.
  • Escuchar , Olga Berrios

Ignorar las críticas. Las críticas no son una amenaza, sino una oportunidad. Hay que Escucharlas, Responderlas y tomar nota de ellas, pueden ser una mina de información sobre los insights de nuestros clientes y nos pueden ayudar a rectificar y a construir una mejor reputación.

“¡Bueno, bonito, barato!”. Otro de los errores más comunes es utilizar las redes sociales como una revista de anuncios. Nadie sigue a una página para recibir publicidad constantemente. Para eso, ya existen las Newsletter. Hay que identificar un territorio de conversación en torno a la marca y generar contenido sobre él. Se trata de aportar valor al usuario, informarle y/o entretenerle. Si le acostumbramos a un contenido de calidad, un post de producto de vez en cuando no le resultará intrusivo, incluso puede hasta sentirse agradecido por la información. Pero si abusamos de ellos, lo percibirá como spam y abandonará la página. Cuando digo que el post de producto también debe aportarle valor, no nos referimos a que haya que maquillar el mensaje publicitario.Hoy en día, el usuario está más que acostumbrado a recibir impactos publicitarios y sabe distinguirlos perfectamente. Si somos transparentes en el mensaje, lo percibirá como información y no le resultará incómodo.

Ser incoherentes con la personalidad de la marca.  No siempre tiene que ser divertido o juvenil, simplemente ir acorde al resto de la comunicación de la marca tanto online como offline. Las redes sociales han de ser una herramienta más para llegar a nuestro público, por lo que no hay que perder el foco del mismo.

 

 

 

 

 

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